Cómo tratamos
residuos
de construcción
y demolición.
Introducción
El tratamiento de los residuos de construcción y demolición (en
adelante, RCD) se realiza exclusivamente en las plantas de
tratamiento de Bunyola (PT1) y Santa Margalida (PT2).
En los centros de transferencia y pretratamiento (CTP) únicamente
se llevan a cabo operaciones de pretratamiento de estos residuos,
actuando principalmente como centros logísticos.
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Recepción de residuos
Antes de proceder a la descarga en la zona de pretratamiento, los
residuos son pesados en la báscula de entrada de cada planta,
donde también se registran los datos del cliente y del transportista.
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Pretratamiento
Los RCD con impropios se somenten a un pretratamiento que consiste en una
separación inicial de metales, residuos peligrosos, otros impropios y materiales
pétreos que, debido a sus dimensiones (tamaño superior a los 40cm),
no se pueden llevar directamente a la línea de tratamiento de los RCD. Por ello es
necesario reducirlos mediante maquinaria móvil.
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Pretratamiento
Operativamente, la solera de selección está dividida en dos zonas,
una donde se descargan los RCD con impropios para su selección
con medios manuales y mecánicos, y otra para el acopio del
material una vez seleccionado.
Después de preseleccionados, los RCD se trasladan desde la zona
de descarga a la zona de acopio para enviarlos a la planta de
tratamiento correspondiente en el caso de los CTP o a la zona de
alimentación de la línea de tratamiento específico en el caso de las
plantas de tratamiento.
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Capacidad de las plantas de
tratamiento
Este apartado aplica exclusivamente a las plantas de tratamiento
de Bunyola (PT1) y Santa Margalida (PT2), ya que los centros de
transferencia y pretratamiento (CTP) no realizan procesos de
tratamiento completos.
De acuerdo con las previsiones recogidas en el Plan Director
Sectorial para la Gestión de los Residuos de Construcción-
Demolición, Voluminosos y Neumáticos fuera de uso de Mallorca
(PDSRNPMA), la PT1 (Bunyola) se diseñó con tres líneas de
tratamiento: una para RCD sin impropios y dos para el
tratamiento de los RCD con impropios.
La PT2 (Santa Margalida) dispone sólo de dos líneas: una para
los RCD sin impropios y otra para los RCD con impropios.
Cada línea de tratamiento tiene una capacidad de 100 t/h y puede
operar hasta en dos turnos de ocho horas, lo que ofrece una gran
flexibilidad en la capacidad de tratamiento.
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Descripción del tratamiento
En la zona de alimentación se diferencian los flujos de RCD sin
impropios y con impropios, procedentes tanto de la solera de
selección como de los CTP.
Cada línea de proceso se abastece mediante una pala cargadora
que deposita el material procedente de la zona de
almacenamiento en un alimentador vibrante. Este equipo realiza
un precribado de seguridad para garantizar que eI material
introducido tenga un tamaño inferior a 40 cm, iniciando así un
proceso totalmente automatizado de transporte, limpieza,
trituración y cribado.
Después del alimentador vibrante, el material se dirige a un
separador magnético para separar los metales magnéticos.
Seguidamente, la línea de los RCD sin impropios pasa directamente
al molino, mientras que los RCD con impropios pasan por una serie
de etapas sucesivas de limpieza antes de llegar al molino para ser
triturados. La línea de los RCD con impropios, una vez separados los
metales férricos, pasa a una criba donde se separan tres fracciones de:
1. Tamaño de 0 a 16 mm.
2. Tamaño de 16 a 70 mm.
3. Tamaño superior a 70 mm pero inferior a 400 mm.
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Descripción del tratamiento
De la fracción 0/16 mm se elimina, de nuevo mediante separación
magnética, la posible fracción férrica y se obtiene un material
pétreo (MAC AR Soil) destinado a la venta y a la restauración de canteras.
La fracción de 16 a 70 mm pasa por una nueva separación
magnética, seguida de una aspiración neumática para la separación
de elementos impropios de baja densidad (papeles, plásticos, madera, etc.)
y se dirige al molino de trituración. El material rechazado en la aspiración neumática se
deposita en un contenedor y se gestiona como residuo asimilable a urbano.
La fracción de 70 a 400 mm, tras una separación magnética, se
lleva a la cabina de selección donde se somete a una selección
manual para retirar elementos impropios como
maderas, papel, cartón, vidrio, fibrocemento, yeso, materiales
metálicos...
A continuación se depositan en contenedores para su gestión
como residuo asimilable a urbano, como material
valorizable o como residuo peligroso, entregándose en cada caso
al gestor correspondiente.
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Descripción del tratamiento
A la salida de la cabina de selección manual, la fracción de 70 a
400 mm se somete también a una aspiración neumática para
retirar los materiales de baja densidad y, a continuación, el material
se dirige al molino de trituración, donde se juntan las fracciones
de 16 a 70 mm, de 70 a 400 mm y los RCD sin impropios en una
tolva de alimentación para asegurar una alimentación constante
del molino.
La trituración se lleva a cabo con un molino de impactos que
reduce el material a un tamaño inferior a 40 mm. A la salida del
molino, el material pasa por un separador magnético para
eliminar la posible chatarra liberada en el proceso de trituración y
se lleva a una segunda etapa de cribado donde se obtienen dos
fracciones: 0/8 mm y 8/40 mm.
• La fracción 0/8 mm ya se puede considerar un árido reciclado
comercializable y se lleva a la zona de almacenamiento para su
venta.
• La fracción 8/40 mm se lleva a un separador balístico donde
se separan los materiales en función de su densidad.
Básicamente, aquellos impropios que no han sido retirados en las etapas
anteriores. Esta fracción que sale del separador balístico ya se
considera un árido reciclado acabado que se almacena para su venta.
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Producto final: Árido reciclado
Estos áridos se obtienen en dos calidades, el MAC AR H70
obtenido a partir de los RCD mezclados, y el MAC AR H90
obtenido a partir del tratamiento de hormigón y piedras.
El árido reciclado se comercializa tanto en las plantas de
tratamiento como en los CTP, optimizando la logística mediante el
retorno de los transportes (se aprovecha el retorno de los viajes
de los RCD desde los CTP a los PT).
Resultados: Economía circular
Hemos conseguido casi el 99% de aprovechamiento de los residuos
gestionados de construcción y demolición.
En los últimos años, debido a la falta de suelo, apenas ha habido
obra nueva, centrándose la actividad de construcción en la rehabilitación
y demolición para nueva construcción, generándose un incremento importante
en la producción de RCD.