El marco legal de cumplimiento obligado en el territorio español, en cuanto a la gestión de los residuos de construcción y demolición viene establecido en el Real Decreto 105/2008, de 1 de febrero, por el que se regula la producción y gestión de los residuos de construcción y demolición (Real Decreto de RCDs).
Por otra parte, en la isla de Mallorca, además existe un marco legal de obligado cumplimiento que viene establecido en el Plan Director Sectorial de residuos no peligrosos de la isla de Mallorca.
De acuerdo con el Real Decreto de RCDs, los residuos de construcción y demolición que se generan en una obra, y no son reutilizados en la misma obra, deben trasladarse a gestor autorizado, entrega que debe constar en documento fehaciente. En el caso de la isla de Mallorca, el único gestor autorizado para el tratamiento de los residuos de construcción y demolición es el Servició Público obligatorio gestionado por MAC Insular.
Queda totalmente prohibido el vertido directo de los residuos de construcción y demolición que no hayan pasado por una planta de tratamiento autorizada.
En el caso de obra mayor, en el proyecto de ejecución se debe incluir un estudio de gestión de residuos de construcción y demolición, así como una valoración del coste previsto de esa gestión, que se incluirá como un capítulo aparte del presupuesto. Por otra parte, se debe disponer de la documentación acreditativa de la correcta gestión de los residuos y, cuando proceda, constituir una fianza.
De acuerdo con el Plan Director Sectorial, en la isla de Mallorca, además, al solicitar la licencia de obra se debe presentar un contrato formalizado con MAC Insular y depositar, ante el Consell de Mallorca, una fianza por un importe del 125% del coste de la gestión correcta de los residuos de construcción y demolición que se prevea generar.
En obras menores, de acuerdo con el Plan Director Sectorial, la única obligación que se establece es la correcta gestión de los residuos de construcción y demolición que se generan en la obra.
El estudio debe incluir como mínimo:
- Una estimación de la cantidad de RCDs que se generarán en la obra, así como un inventario de residuos peligrosos en el caso de obras de demolición, rehabilitación o reforma.
- Las medidas para la prevención de residuos en la obra.
- Las operaciones de reutilización, valorización o eliminación a que se destinarán los residuos.
- Las medidas para la separación de los residuos en obra, en particular, de la obligación de separación de los RCDs establecida en el art. 30 de la Ley 7/2022 de residuos.
- Planos de las instalaciones para el almacenamiento, manejo, separación y, en su caso, otras operaciones de gestión de los RCDs dentro de la obra.
- Las prescripciones del pliego de prescripciones técnicas particulares del proyecto, en relación con el almacenamiento, manejo, separación y, en su caso, otras operaciones de gestión de los RCDs dentro de la obra.
- Una valoración del coste previsto de la gestión de los RCDs que formará parte del presupuesto del proyecto en capítulo independiente.
Es el documento que el constructor debe elaborar y presentar al promotor, en el que se refleja cómo va a llevar a cabo la gestión de los residuos de construcción y demolición en la obra. Este documento debe ser aprobado por la Dirección Facultativa y aceptado por la propiedad, pasando a formar parte del contrato entre el promotor y el constructor. Por otra parte, el promotor es responsable de incluir los costes de gestión de los residuos en el proyecto y de exigir la documentación acreditativa de la correcta gestión.
El responsable es el constructor, que deberá acreditar esa correcta gestión al promotor. También es responsable la Dirección Facultativa, al ser la gestión de los residuos parte del proyecto, e incorporarse el plan de gestión de residuos de construcción y demolición al contrato de obra entre el promotor y el constructor.
Únicamente se pueden valorizar los residuos de obra en la misma obra en la que se han generado. Esta actividad deberá quedar establecida y detallada en el estudio y en el plan de gestión de residuos de construcción y demolición. Cualquier otra actividad de valorización fuera de la obra, en el caso de la isla de Mallorca, tiene como único gestor autorizado MAC Insular.
Pueden destinarse tierras y desmontes limpios no contaminados procedentes de excavación (hecho que, según el artículo 9 del Plan Director Sectorial, se deberá notificar al Consell de Mallorca, en concreto a la Dirección Insular de Gestión de Residuos del Departamento de Medio Ambiente), así como, los residuos pétreos procedentes de las plantas del Servicio Público gestionado por MAC Insular.
Es el instrumento legal que organiza, dentro del territorio de la Isla de Mallorca, la obligada gestión de los residuos de construcción y demolición (escombros, RCD), excluidas tierras y desmontes limpios no contaminados; los residuos voluminosos, RV (electrodomésticos, equipos electrónicos, muebles y colchones); y los neumáticos fuera de uso (NFU), entre otros.
Actualmente, el Servicio Público se financia por medio de tasas a abonar por los usuarios y de posibles subvenciones de las diferentes administraciones públicas, en su caso. Las tasas deben ser revisadas y aprobadas anualmente por el Consell de Mallorca.
En la página web de MAC Insular, en el apartado de gestión de usuarios o pulsando aquí.
El contrato debe estar a nombre de la misma entidad que ha solicitado la licencia de obras en el ayuntamiento. El titular de la cuenta corriente que se facilita en el contrato deberá ser, en principio, la misma entidad. En caso contrario, cuando el titular de cuenta no sea el de la entidad que haya solicitado la licencia de obras, será necesario aportar un documento firmado por el titular de la cuenta en el que indique que acepta hacerse cargo de las facturas de gestión de residuos del promotor y además, un certificado del banco justificativo de la titularidad de la cuenta.
En todo caso, las facturas de la gestión de residuos y el correspondiente certificado de gestión se emitirán a nombre de la entidad que haya firmado el contrato.
Sí, para que todo trámite se haga con la documentación actualizada y se acredite correctamente la identidad del solicitante.
En estos casos se tiene que poner el número de expediente y, una vez el ayuntamiento facilite el número de licencia, se notificará a MAC Insular para que conste en el contrato.
Para que se dé por finalizado un contrato, se debe comunicar el final de la obra a MAC Insular y, es en este momento, cuando MAC Insular emite el certificado de los residuos de la obra que se han entregado para su gestión.
El aval bancario sólo es una opción, la fianza también se puede depositar en metálico. Para más información consulte la Sede Electrónica del Consell de Mallorca, apartado “Gestión tributaria y recaudación”, “Fianza ordinaria” o “Fianza única de los residuos de construcción-demolición para obras mayores”, según el caso.
Una vez finalizada la obra se debe solicitar la devolución de la fianza al Consell de Mallorca, adjuntando el certificado de gestión de residuos emitido por MAC Insular. Para más información consulte la Sede Electrónica del Consell de Mallorca, apartado “Gestión tributaria y recaudación”, “Fianza ordinaria” o “Fianza única de los residuos de construcción-demolición para obras mayores”, según el caso.
La autorización del transportista no es necesaria cuando el que entregue los residuos en planta asuma el pago del coste de su gestión. Sin embargo, si el pago lo tiene que asumir un tercero, es imprescindible aportar en cada viaje una autorización original firmada tanto por el transportista, como por el que acepta asumir el coste de gestión de los residuos entregados.
No, el DI es un documento obligatorio a efectos de transporte de residuos, de acuerdo a la Ley 7/2022, la Ley 8/2019 y el RD 553/2020 de traslado de residuos. La autorización del transportista es a efectos del pago de los residuos entregados en MAC Insular.
No, las tarifas son sin IVA. El IVA aplicable es el tipo reducido, que actualmente es del 10%.
La tarifa por tonelada de gestión de residuos de construcción y demolición es variable en función de la densidad en aplicación del principio de quien contamina paga, dado que un residuo con una densidad más baja significa que el material está más sucio y por tanto, es más costoso su tratamiento.
En efectivo en el momento de la descarga en planta, salvo que esté dado de alta como cliente, o bien lleve una autorización original de un promotor que sea cliente. En estos dos últimos casos, a final de mes, se emite una factura por el importe correspondiente a todas las entradas realizadas durante ese mes. Dicha factura se cargará, en la cuenta facilitada en el contrato, transcurridos 30 días desde la fecha de emisión de la misma, en el caso de clientes particulares, o transcurridos 60 días, en el caso de que el cliente sea la Administración pública.
No, son conceptos totalmente independientes. Las facturas se deben abonar a MAC Insular y la fianza se deposita ante el Consell de Mallorca, recuperándose una vez finalizada la obra previa acreditación de la correcta gestión de los residuos.
El listado de residuos admisibles en las instalaciones de MAC Insular se puede consultar en la página web, en el apartado de descargas, o bien pinchando aquí.
Los residuos no admisibles deben ser entregados a gestores autorizados (consultar en el Punt d`informació ambiental).
El fibrocemento puede contener amianto, y por tanto, ser un residuo peligroso. Por ese motivo, no es un residuo admisible en las instalaciones de MAC Insular, salvo que se certifique que ese fibrocemento no contiene amianto. Este tipo de residuo deberá ser entregado a un gestor autorizado (consultar en el Punt d`informació ambiental).